Redefiniendo Limites

Palabras de más...

Sobre mi

Comunicadora social, librepensadora, activista, diseñadora web, linuxera, debianera, autodidacta, escritora aficionada, editora no lineal, proteccionista, ecologista, atea, etc

algo más?

Sí, ella es mi mascota Xena la Princesa Guerrera alias Pildora Loca, la más loca y engreída de las perritas. Si quieren ver su web hagan click aquí

El sacrificio de Laika, el primer ser vivo en el espacio exterior

Tras el éxito del lanzamiento al espacio del primer satélite, el Sputnik-1, el 4 de octubre de 1957, el gobierno soviético se apresuró en la planificación de otro, esta vez con un pasajero vivo a bordo, para demostrar al mundo el poderío técnico y militar de la URSS. Querían que el lanzamiento del mismo coincidiera con el cuadragésimo aniversario de la revolución bolchevique, el 7 de noviembre de 1957. Como este desea se decidió el 10 ó el 12 de octubre, dejaba al equipo de construcción un margen de cuatro semanas escasas para construir el nuevo artefacto, con el añadido de tener que habilitarlo para incluir a un ser vivo en su interior.

Los responsables de la misión tenían el reto de encontrar a un animal adecuado, que cupiese en el compartimento del Sputnik, y que además fuera resistente a las condiciones adversas del espacio. Por estos motivos consideraron que los perros vagabundos moscovitas cumplían los requisitos, ya que algunos eran del tamaño requerido, y además la prueba viviente de supervivencia en las condiciones más difíciles imaginables.

En base a esta lógica aplastante, recogieron a 3 “voluntarios” en las calles de Moscú: Laika, Albina y Mushka. Para acostumbrarles al pequeño compartimento en el que uno de ellos volaría dentro del Sputnik-2, fueron “entrenados” manteniéndoles en jaulas cada vez más pequeñas durante periodos de 15-20 días. La elegida final fue Laika.

Laika tuvo varios nombres: originalmente la llamaron Kudryavka (“rizadita”), después Zhuchka (“bichito”), y luego Limonchik (“limoncito”), hasta que finalmente se optó por el que todos conocemos, cuyo significado es “que ladra”. Dado lo agradable del entrenamiento, si se piensa bien, esta evolución de nombres es completamente lógica.

El viaje de Laika estuvo lleno de complicaciones: la cabina presurizada del Sputnik-2 le dejaba suficiente sitio para permanecer tumbada o en pie, pero el animal iba encadenado para evitar que la ausencia de gravedad le hiciese dar vueltas. Un sistema regenerador de aire le proveía de oxígeno y su comida y agua le era entregada en forma de gelatina. Nada más iniciar el viaje, las primeras lecturas de telemetría mostraron que durante el lanzamiento el pulso del animal animal se triplicó y que, una vez entró en órbita, ésta se hallaba inquieta y nerviosa; no obstante, comía su alimento.

PRIMERA MENTIRA: la URSS anunció que el animal se comportaba bien, que se encontraba en calma realizando su vuelo espacial y que en pocos días Laika volvería a la Tierra descendiendo a bordo de la cápsula del Sputnik-2 y posteriormente en paracaídas. La realidad, como todos sabemos, sería muy diferente.

No había manera posible de que este animal pudiese volver a la Tierra vivo, pues aún no se sabía cómo retornar una cápsula a la Tierra y que sobreviviese un ser vivo a bordo de ésta. Los ingenieros rusos habían planeado desde el principio mantener a Laika unos 10 días con vida hasta que las reservas de oxígeno se agotasen.


SEGUNDA MENTIRA: la URSS, tras desmentir que el animal retornaría vivo a la Tierra, informó que Laika había muerto sin dolor tras una semana en órbita terrestre.

La verdad sobre este asunto no se desveló hasta el Congreso Espacial Mundial de 2002, cuando el científico Dimitri Malashenkov del Instituto de Problemas Biológicos de Moscú informó que, en realidad, Laika murió pocas horas después del inicio de la misión debido a las altas temperaturas y al pánico. La perra sólo logró sobrevivir durante cuatro órbitas debido a los problemas térmicos del Sputnik-2: por cuestiones de diseño, el satélite no se había separado de la última etapa del cohete y el animal tuvo que soportar una humedad muy alta y temperaturas de unos 40°C, que junto al miedo, acabaron con su vida entre cinco y siete horas después del inicio del vuelo.

Un pequeño paso para el hombre, pero un gran salto para la humanidad: el primer ser vivo lanzado al espacio es abandonado a su suerte y acaba muriendo de miedo y de calor extremo en la soledad más absoluta.

Naturalmente, esta información no era conocida por el público en el momento en que transcurría la misión, por lo que la reacción mundial fue muy variada y en algunos casos muy propia de la época de la guerra fría: asombro, incredulidad, sorpresa… En algunos países, como Inglaterra, la Liga de la Defensa Nacional Canina (actualmente Fundación para los Perros) organizó marchas de protesta guardando diariamente un minuto de silencio por el animal. También, en el mismo país, la Liga Contra los Deportes Crueles organizó manifestaciones y apeló a las Naciones Unidas y a diversos organismos internacionales para que repudiasen este tipo de experimentos.

Como Moscú había anunciado inicialmente que Laika tenía suficiente alimento para su viaje y que regresaría a la Tierra por medio de un paracaídas (ver PRIMERA MENTIRA), muchas personas estuvieron pendientes de esta misión e incluso algunas aprovecharon para realizar bromas: durante varias horas, la población de Santiago de Chile estuvo convencida de que Laika había aterrizado en su ciudad. Casi todos los habitantes de la zona suburbana, conocida como “Gran Avenida”, vieron descender en paracaídas a un perro, al que identificaron inmediatamente como la conocida Laika, pero poco después de que el animal llegase a tierra se comprobó que se trataba de un perro macho, y que todo no era más que el montaje de un bromista que lanzó el animal en paracaídas para divertirse a costa de la psicosis de “perras voladoras” que se daba en todo el mundo.

El Sputnik-2 entró en contacto con la atmósfera terrestre el 14 de abril de 1958, 163 días después del lanzamiento, pero como no estaba preparado para ello, explotó y los restos de Laika se convirtieron en cenizas.

“Cuanto más tiempo pasa, más lamento lo sucedido. No debimos haberlo hecho… ni siquiera aprendimos lo suficiente de esta misión, como para justificar la pérdida del animal"
Palabras de Oleg Gazenko, uno de los principales científicos del programa de animales en el espacio, y entrenador de Laika

Pero la pobre Laika solo fue la primera de la lista, ya que la URSS utilizó posteriormente, en la década de los 60, por lo menos a cuatro “camaradas perrunos” más, que también se ganaron la condición de mártires por la carrera espacial:

En el Sputnik-5, Strelka y Belka, que murieron nada más despegar. Los responsables de la misión sabían de antemano que la nave no aguantaría la salida de la atmósfera. ¿Era necesario? Al parecer sí: cada despegue era una bofetada en la cara de los Estados Unidos, tanto daba si tenía éxito como si no.

En el Sputnik-6, Mushka y Pchyolca, que murieron asfixiados y presas del pánico orbitando la tierra, al fallar los retrocohetes para una supuesta reentrada.

Pero si piensas que esas prácticas acabaron tras la guerra fría, estás muy equivocado. A fecha de hoy, en pleno siglo XXI, la experimentación con animales se encuentra en pleno apogeo: ratones, ratas, conejos, perros, gatos, cerdos, vacas, caballos, primates… ¿Y todo para qué? ¿Para erradicar enfermedades? Sí, pero también para cosas mucho menos dignas: para fabricar productos de cosmética como maquillajes, champús, lacas, espumas, jabones, cremas, tintes…

Más de 120 millones de animales sufren cada año en experimentos de laboratorio en todo el mundo. Los animales involucrados morirán como resultado del experimento, o serán sacrificados deliberadamente después, a menudo para un examen post mortem. En la mayoría de los casos no se utilizan analgésicos, porque éstos interfieren en los resultados de las pruebas.

La próxima vez que utilices un champú o te pongas un maquillaje, ten en cuenta que ha sido gracias a la tortura y aniquilamiento sistemático de seres vivos. Cada vez que leas un: "clínicamente comprobado" o "comprobado bajo control dermatológico", piensa que millones de animales han sufrido el test ‘Draize’ o el test de la Dosis Letal (DL50). Infórmate.

Fuente: Xtro

Acá un lindo video que encontré en youtube, cuenta la historia de Laika en dibujos con la canción Laika de Mecano.

Siempre te recordaré Laika...

0 comentarios:

Publicar un comentario